Consejos para prevenir el cáncer

Norma
10/08/2021 05:19 PM Comentario(s)

Por Claudio López Bruzual, MD.

Foto: Jcomp / Freepik




Aproximadamente, uno de cada tres hombres y mujeres va a desarrollar un cáncer a lo largo de la vida, por eso, es importante tomar todas las medidas de prevención posibles. De acuerdo con la Clínica Mayo, el cáncer abarca diversas enfermedades cuya principal característica es la presencia    de células anormales que se multiplican de manera descontrolada, y que tienen la capacidad de destruir               los tejidos corporales.

Existen varios tipos de cáncer:

  • Leucemia: se presenta en las células que producen la sangre.
  • Linfoma: provoca crecimientos anormales en los ganglios linfáticos (los encagados de transportar a los glóbulos blancos, que son los que protegen al organismo de infecciones y enfermedades).
  • Carcinoma: ataca la piel, los pulmones y los órganos internos, como el estómago, las mamas o la próstata.
  • Sarcoma: afecta a las células que forman los huesos y los tejidos blandos del cuerpo (cartílago, grasa, músculos o los vasos sanguíneos, por ejemplo).

Gracias a los avances de la ciencia, el 42% de los cánceres diagnosticados en USA son potencialmente prevenibles cuando las personas que están en riesgo de contraerlos hacen cambios en su estilo de vida y/o pruebas de despistaje regulares.

Buenos hábitos para prevenir el cáncer

A pesar de que la genética juega un papel importante, en muchos casos, los cambios en el estilo de vida pueden modificar sustancialmente el riesgo de sufrir ciertos tipos de cáncer. Con tal de evitar un mal tan doloroso, incapacitante y mortal vale la pena esforzarse por adquirir buenos hábitos que beneficiarán tu salud de esa y muchas otras maneras. Aquí vamos a mencionar algunos que te conviene considerar.

Tabaquismo. Fumar o estar expuesto al tabaco en cualquier forma (incluso la inhalación pasiva) se relaciona directamente con varios tipos de cáncer. La probabilidad de desarrollar un cáncer de pulmón es 10 veces mayor para los fumadores que para los no fumadores. El riesgo está determinado por varios factores, como el número de cigarrillos que fumas, el tiempo que has mantenido este hábito, el tipo de cigarrillos que consumes y qué tan profundo inhalas el humo; en el caso de los fumadores pasivos, hay que considerar la distancia que los separa de un fumador activo.


Los fumadores no sólo están expuestos a padecer cáncer de pulmón, sino también de la boca, la garganta, el esófago, el páncreas y la vejiga. De hecho, la expectativa de vida de un fumador es de 10 años menos que la de los no fumadores; sin embargo, abandonar el hábito puede revertir enormemente las expectativas negativas, míralo por ti mismo:


  • Dejar de fumar antes de los 40 años reduce al 90% el riesgo de sufrir cualquiera de las enfermedades relacionadas con el cigarrillo.
  • A los 5 años de abandonar el hábito el riesgo de cáncer de boca, garganta, esófago y vejiga se reduce a la mitad. Asimismo, en el caso de las mujeres, el riesgo de cáncer de cuello uterino es el mismo que el de una no fumadora.
  • Diez años después de dejar el cigarro, el riesgo de morir de cáncer de pulmón se reduce a la mitad del de un fumador.

Como te podrás dar cuenta, deshacerte del tabaquismo es una decisión que vale mucho la pena.

Dieta. Existen ciertos patrones dietéticos que aumentan definitivamente el riesgo de ciertos cánceres, sin embargo, una alimentación saludable puede cambiar esos números favorablemente. Esto es tan evidente que el Proyecto de Análisis y seguimiento de Patrones Dietéticos reportó que quienes siguen lineamientos alimenticios basados en dietas como la Mediterránea, la Dieta DASH, USDA Healthy Eating Index y Harvard Alternate Healthy Eating Index reducen sus probabilidades de la siguiente manera:


  • Mujeres: de 8 a 17% menos riesgo  
  • Hombres: de 17 a 24% menos riesgo

Aunque dichas dietas no son exactamente iguales, todas ellas siguen un patrón basado en el consumo primordial de:

  • Vegetales y frutas, incluyendo los vegetales libres de almidón, frutas y granos integrales, legumbres y frutos secos
  • Proteínas saludables, ricas en legumbres, pescados, pollo y carnes blancas (restringiendo el consumo de carnes rojas y embutidos)
  • Grasas mono insaturadas o poliinsaturadas (bajas en azúcar añadida), grasas saturadas (grasas de origen animal) y grasas TRANS (también bajas en calorías).

Adoptar estos patrones dietéticos baja la probabilidad de padecer de cáncer colorrectal y reduce la incidencia total de cánceres, incluyendo el de mama.  

Prevenciòn del cáncer
Foto: Pressfoto / Freepik

Exposición a los rayos solares. La exposición sostenida y repetida a la luz solar aumenta el riesgo de cáncer de piel, especialmente en las personas de piel blanca o que enrojece fácilmente. La principal causa de este es la radiación ultravioleta de la luz solar, de hecho, este es el tipo de cáncer más común en los Estados Unidos de América. Los rayos ultravioletas suelen ser más intensos entre las 10 am y las 4 pm y en los meses de verano, por eso, además de evitar exponerse a ellos en esos horarios, conviene tomar las siguientes medidas al estar al aire libre:

  • Usar ropa protectora que cubra la piel. Para saber qué prendas cumplen con esta misión, observa esta regla: si puedes ver la luz a través del tejido su efecto protector es menor. Asimismo, es buena idea llevar sombreros.
  • Usar lociones protectoras. La etiqueta de este tipo de productos debe proveer información sobre su capacidad de proteger contra rayos UVA y UVB, así como su Factor de Protección contra la luz solar UFP. Entre más alto sea el número indicado en la etiqueta del envase, mejor. Lo mismo aplica a los lentes oscuros con protección UV.

La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos  provee el llamado UV Index que se proporciona en partes meteorológicos y que tiene una gradación de 1 a 11+). ¿Sabes cual es el índice de exposición a la luz ultravioleta de tu localidad?

Alcohol. El uso de alcohol está relacionado con el 6% de todos los cánceres y el 4% de todas las muertes por cáncer en los Estados Unidos. Su consumo está relacionado específicamente con cáncer de boca, garganta (faringe), cuerdas vocales (laringe), esófago, hígado, colon y recto. En el caso de las mujeres, se relaciona con el cáncer de mama, ya que el alcohol suele elevar los niveles de hormonas femeninas (estrógenos) en el cuerpo, lo cual puede explicar parte del aumento del riesgo.

La Sociedad Americana contra el Cáncer y otras sociedades similares alrededor del mundo, recomiendan estos límites:

Hombres:  no beber más de 2 equivalentes (bebidas) alcohólicos diarios

Mujeres: no beber más de 1 equivalente alcohólico diario

Es cierto que después de toda una vida de malos hábitos es difícil dejarlos atrás o acostumbrarse a los cambios. Sin embargo, el premio es una vida adulta sana y larga para disfrutarla con nuestros seres queridos, ¿no es a lo que todos aspiramos?

Norma